Estoy harta de la desilusión, del desamor, estoy cansada de
vivir eso, de creer en las palabras de una persona, de creerle todo lo que te prometía,
todo lo que te decía y darme cuenta que no eran ciertas. Y ahí viene ese golpe
de desilusión, ese golpe que te desarma todo lo lindo que te imaginaste. Tal
vez sufro por eso, porque me ilusiono rápido, o estoy esperando algo de esa persona,
algo que nunca va a pasar, pero yo estoy ahí pendiente de que pase. Tal vez sea
así de confiar tanto en una persona porque quiero, necesito amor y dar también,
entonces ahí nomas creo en las palabras. Cuesta abrir los ojos y ver que te desilusionaron,
que resultaron ser una persona que jamás creíste. Es un dolor tan grande la desilusión
que no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Es algo horrible, eso me pasa por confiar tan rápido en las
personas y después termino mal. Pero de cada desilusión trato de aprender y no
hay caso, sigo siendo igual. Pero ya no voy a ser así, ya es hora de cambiar,
cada desilusión sirve para pensar, para aprender y la que acabo de vivir me hizo darme cuenta
que ya no tengo que ser mas así. Ya no tengo que confiar rápidamente ni ilusionarme,
ni mucho menos esperar algo de alguien, algo que yo sé muy bien que nunca va a
pasar.Así que ya basta de desamores, de desilusiones, es hora de poner una sonrisa en la cara y mirar al frente, sonreír y vivir la vida, sin desilusionarse.
Después de años, meses, minutos, segundos de haber derramado
lágrimas por vos, después de que hayan pasado 3 años sin verte. Entendí que tenía
que verte y decirte todo lo que sentía para sentir ese gran alivio, para volver
a ser feliz. Después de volver a verte uun día desperté y tan simplemente
ya no me dolías, ya volví a tener esas ganas de vivir y ser yo misma, te abre
olvidado? Gran pregunta!!
Entendí que no sos para siempre. Volví a ser feliz porque ya no te lloro,
por ahí apareces en mis sueños, pero me despierto bien, no triste como antes.
Era eso lo que necesitaba, eso de verte, de contarte mis sentimientos, de
desahogarme, de volver a sentirme viva.